lunes 4 de julio de 2011

Revelación IV

Qué estúpidos podemos ser a veces los humanos. Y eso que somos la especie supuestamente inteligente. Los programas de estudios se centran en los conocimientos culturales (¿sarcasmo entre líneas?) y se olvidan de la inteligencia emocional tantas veces... Supongo que no pasa nada, pues al final resulta que la vida es una puta y se encarga de enseñarnos un poco de todo. Está bien, lo acepto. ¿De qué cuento de hadas has salido? Parece una broma esa pregunta. ¿Y de qué cuento de hadas saldrás tú, Jan Olav? Y esta vez hablo del verdadero Jan Olav, no de una copia de segunda de esas que venden en el top manta.

miércoles 23 de febrero de 2011

Independencia emocional

Febrero déjà-vu, qué poco me sorprende. We could be so good together, muy apropiado. Flow, river flow, y mientras, yo nado. Bailar desnuda y hacer el amor con Jim Morrison. Se cae el muro que había entre las dos partes, desde hacía mucho divididas, para que la mente vuelva a ser una. No people allowed. Comienzo del verdadero camino, aunque no a la salvación. Como una flor de sauce, vamos a movernos junto al viento. Y después de vagar, recordar viejos amigos. Ahora con el adagio de fondo. Bueno, ya es hora de soñar para mi. A seguir celebrando en sueños que, por fin, el dolor remite.

martes 16 de noviembre de 2010

Manifiesto cobarde

Una forma de vida supuestamente inteligente. Eso es lo que es el ser humano ¿no? Hagamos énfasis en el "supuestamente". Es clave en todo este asunto. En los medios de comunicación no verías las cosas que uno ve a diario si no tuviera tanta importancia.

¿Y yo que hago aquí? me pregunto. La respuesta es sencilla... Me he metido en algo de lo que ya no puedo salir, y todo porque en su debido momento no tuve agallas suficientes para hacer lo que debería haber hecho. Ahora es tarde, así que de poco me sirve lamentarme. Intentaré hacer lo mejor con lo que tengo, y listo.

Me pregunto si alguna vez eso será suficiente, porque esa voz interior pasa grandes períodos de tiempo en silencio, pero cuando habla... ¡oh, cuando habla! Lo hace para destruirme, echándome en cara cosas que sé que están mal y que ya no puedo cambiar, o que no tengo valor para cambiar. Y los fantasmas no se mantienen al margen, me atormentan y se llevan la poca cordura que queda. De momento así me mantengo, in the edge, a ver si por mucho tiempo. O si no, que llegue la locura y con ella la posibilidad de hacer lo que está enterrado bien dentro.

A la mierda con todo. He escogido el camino fácil y eso me espanta. Ahora sólo queda aguantar a los demonios. No pienso combatirlos, de sobra sé que los merezco.

Tengo que seguir "con lo mío".

martes 9 de noviembre de 2010

Paja mental de no-madrugada que ni yo sé qué quiere decir #2

Maya cierra los ojos. Toma aire. En su cabeza recrea la escena. Es un lago y estrecho pasillo de un color claro y triste, como apagado. Hay una figura que le da la espalda en medio y que, aunque no puede ver claramente porque toda la imagen está borrosa, reconoce sin ninguna duda. Quiere llegar a ella, pero sus pies no quieren moverse, como ocurre en los sueños. Poco a poco va venciendo este obstáculo, primero uno, después el otro. Pero cuando tiene el segundo pie en el aire, se da cuenta de que no puede seguir andando. Delante suya hay un inmenso vacío. La nada. La otra figura se aleja lentamente sin decir nada, pero a veces girándose y mirando atrás con expresión triste, hacia donde ella está atrapada sin posibilidad alguna de avanzar.

Maya abre los ojos. Se estremece. Siente la oleada venir y corre al cuarto de baño, no puede aguantar las ganas de vomitar.

sábado 16 de octubre de 2010

Fighter


De la escuela bélica de la vida: lo que no me mata, me hace más fuerte.

La lluvia la empapa de arriba a abajo. Calada hasta los huesos se dirige a casa mientras piensa... ¿Qué importa que llueva? Se resfriará, ¿y qué? Son simples estornudos, nada en comparación a todo lo que podría ocurrir si no llega a tiempo. Camina deprisa, no corre. La frecuencia de los pasos va creciendo, pero el sonido de la lluvia cubre todo lo demás, y sólo se oyen unos chapoteos en los charcos de vez en cuando. Levanta la cabeza, con los ojos cerrados, y se deja ir durante un instante. Tiene que seguir. Tiene que llegar. Tiene que ser más rápida, así que corre. Corre con todas sus fuerzas y va sintiendo como la respiración se acelera, al mismo tiempo que su pulso. Sigue muchas calles así, pasan los minutos, y empieza a sentir ese regusto a sangre en el fondo de la garganta. Las piernas le dolerán después de esto, pero no importa, todo está bien. Al final de la calle ve el edificio. Ya falta poco. Nota pinchazos por todo el cuerpo, no puede dar un sólo paso más, pero lo hará. Por fin llega al portal y abre la puerta mientras respira tan fuerte que siente que va a desmayarse allí mismo. Le tiembla el pulso, empieza a ver todo negro. Pero se recompone. Sube las escaleras, es el último tirón, y aunque parece que en cualquier momento se caerá por ellas, al final consigue llegar y entrar en casa. No hay nadie esperando. No se está quemando nada. Ni hay peligro inminente. La única urgencia que tenía, era la certeza de saber que si ni siquiera podía aguantar una carrera hasta allí, nunca tendría la fortaleza necesaria para afrontar todas las pruebas que estaban por venir, y serían muchas.


'Cause it makes me that much stronger
Makes me work a little bit harder
It makes me that much wiser
So thanks for making me a fighter
Made me learn a little bit faster
Made my skin a little bit thicker
Makes me that much smarter
So thanks for making me a fighter

lunes 27 de septiembre de 2010

domingo 26 de septiembre de 2010

Revelación II

Porque los borrachos y los niños nunca mienten. Así la supuesta científica comprendió que, en ciertos asuntos, la ciencia no sirve para absolutamente nada. Y teclea algunas frases inconexas para no tener que afrontar el hecho de que esta noche, como algo totalmente insólito, su cama le parece demasiado grande y fría. Si al menos hubiera un gato ronroneando para aliviar esa sensación... Where are you, Clementine?

- ¿Alguna vez has podido oír ese casi inperceptible crack que te advierte de la inminente ruptura de una muralla?

- Calla y duerme.

- Sí. Puede que eso sea lo más acertado. Vamos a refugiarnos de momento en el mundo onírico, donde no hay distancia, dudas y problemas. Allí te espero, por si quieres venir a verme.